Alumnos formados
Empezamos con un salón prestado y unas cuantas placas
Cultivatec no nació como empresa de software. Nació como un grupo de personas dando clases gratuitas de robótica en comunidades de Mexicali que nunca habían tenido acceso a ellas.
No enseñamos robótica.
Abrimos otro camino.
Hay niños que crecen rodeados de violencia, escasez y silencio. No porque les falte talento — les falta un espacio. Cultivatec existe para ser ese espacio: uno creativo, seguro y libre, donde un niño puede equivocarse, intentarlo de nuevo, y descubrir que puede construir algo con sus propias manos. Eso, a veces, es lo único que se necesita para cambiar el resto de una vida.
Misión
Darle a cada niño, sin importar el barrio donde nació o la escuela a la que puede pagar, un espacio para crear tecnología con sus propias manos — y con eso, la certeza de que puede construir un futuro distinto al que le tocó.
Visión
Ser la plataforma de educación STEM más grande de Latinoamérica: presente en cada país, cada colonia y cada escuela donde un niño necesite un camino distinto al que le rodea. Empezamos en un salón prestado en Mexicali. No vamos a parar ahí.
Por qué importa
Un niño que arma su primer circuito no solo aprende electrónica: aprende que sus ideas importan, que sus manos pueden crear en vez de solo sobrevivir, y que hay adultos que creen en él. Eso no se les puede quitar después.
Literal: así empezó todo.
Nuestros principios
Todo comienza con un LED
El proyecto más pequeño puede encender algo mucho más grande. No subestimamos el primer paso — lo celebramos.
No tengas miedo de crear
Un circuito quemado o un código que no corre no es un fracaso — es un dato. Aquí se premia intentarlo, no acertar a la primera.
El talento no elige código postal
Hemos visto el mismo talento en un salón prestado que en la mejor escuela privada. La única diferencia era la oportunidad.
Un espacio seguro es un espacio que enseña
Antes de enseñar robótica, cuidamos que cada niño se sienta seguro, escuchado y libre de intentarlo sin miedo a ser juzgado.
La tecnología es un puente, no un lujo
No creemos que la buena educación tecnológica deba ser solo para quien la puede pagar. Por eso existe nuestro modelo de subsidio cruzado.
Cada niño que avanza, jala a otro
Los alumnos más grandes ayudan a los más chicos. El conocimiento que reciben gratis, lo regresan enseñando.
"La educación es para todos"
Abraham Doñate
CEO & Founder
Cómo llegamos hasta aquí
Un salón prestado en una primaria de Mexicali
Abraham Doñate empezó Cultivatec con una visión muy simple y muy clara: darle a niños rodeados de violencia un espacio creativo, seguro y libre — y mostrarles un camino que pudiera cambiarles la vida. Sin laboratorio, sin presupuesto, con material comprado de su bolsillo y niños que jamás habían tocado un microcontrolador.
El material se acababa antes que las ganas
Un LED quemado era un LED menos para el siguiente grupo. Con 30 niños y un solo kit, la mayoría miraba en lugar de construir. Necesitábamos que cada alumno pudiera equivocarse todas las veces necesarias sin que eso costara dinero.
Construimos nuestros propios simuladores
Si el material físico era el cuello de botella, la solución era darle a cada niño un laboratorio infinito en el navegador. Así nacieron la Mesa de Circuitos, el editor de bloques y el Mini-CAD: herramientas hechas desde el aula, no desde una oficina.
Un tutor para cuando no alcanzamos a todos
Un instructor no puede atender a 30 niños atorados al mismo tiempo. Creamos a POLO con una regla estricta: nunca dar la respuesta. Solo preguntar, como haría un buen maestro que se acerca a la mesa. Después vino el copiloto de planeación, porque los docentes nos pedían ayuda con el papeleo, no con la clase.
Más de 1,000 niños, en 3 ciudades — y sumando
Desde ese salón prestado en enero de 2023, más de 1,000 alumnos han recibido robótica con nosotros, en Mexicali, Ciudad de México y Monterrey — y muy pronto en Perú. Vendemos software, kits y cursos a colegios que pueden pagarlos, y con eso sostenemos las clases gratuitas que seguimos dando. No dejamos el origen atrás: lo convertimos en el motor.
Aprender haciendo, no memorizando
La metodología Cultivatec es distinta a la tradicional: el niño aprende resolviendo proyectos y retos reales, no copiando de un pizarrón. Se equivoca, ajusta, y lo intenta de nuevo — así es como se aprende de verdad.
Lo que financia el subsidio cruzado
Cada licencia, kit y curso que vendemos paga material, traslado e instructores para estas sesiones.
Modelo de subsidio cruzado
No pedimos donativos para operar. Cada producto que vendemos lleva dentro el costo de las clases que damos gratis.
Lo que cobramos
A colegios privados, academias e instituciones con presupuesto.
- Licencias de la plataforma
- Kits de robótica
- Cursos y talleres de verano
- Capacitación docente
Lo que financia
En comunidades y escuelas sin recursos para un programa STEM.
- Talleres presenciales sin costo
- Material y componentes para los niños
- Traslado de los instructores
- Acceso gratuito a la plataforma
Nuestro compromiso
Las clases en comunidades vulnerables y el acceso de esos alumnos a la plataforma siempre serán gratuitos. El modelo de negocio existe para financiar la misión, nunca para limitarla.
¿Quieres que vayamos a tu comunidad?
Seguimos dando talleres gratuitos de robótica. Si conoces una escuela, casa de cultura, albergue o colonia donde los niños no tienen acceso a esto, escríbenos y vemos cómo llegar.
Escribe a contacto@cultivatec.com.mx
Lo que llevamos a cada taller
Un taller típico dura entre 4 y 8 sesiones.
Números que cuentan historias
Escuelas aliadas
Proyectos construidos
Ahorradas al docente por semana
¿A dónde quieres ir ahora?
Súmate al modelo
Si tu colegio contrata con nosotros, parte de ese presupuesto se convierte en clases gratuitas para otros niños.