Si tuviéramos que elegir un solo proyecto para el primer robot autónomo de un grupo, sería este. El objetivo se entiende en cinco segundos, el resultado se ve inmediatamente, y el camino obliga a integrar electrónica, programación y mecánica.
Qué necesitas
- Un microcontrolador (Arduino UNO o Nano funcionan de sobra)
- Dos sensores infrarrojos de reflexión
- Dos motores DC con reductor y sus ruedas
- Un puente H para controlar los motores
- Chasis, una rueda loca y portapilas
- Cinta aislante negra y una superficie clara para la pista
Paso 1 · Entender el sensor antes de montar nada
Este paso se salta siempre y es el que más problemas evita. Conecta un solo sensor y muestra su lectura en pantalla. Que los alumnos lo pasen sobre la cinta negra y sobre el suelo claro, y anoten los dos valores.
Ahí descubren lo esencial: el sensor no ve «línea», ve cuánta luz rebota. La diferencia entre esos dos números es todo el proyecto.
Paso 2 · El umbral
Con las dos lecturas, se calcula el punto medio. Ese es el umbral: por encima es claro, por debajo es oscuro. Es una decisión que toma el alumno con sus propios datos, no un número que le dictamos.
El umbral cambia con la iluminación del salón. Recalibrar al llegar a un lugar nuevo es exactamente lo que hacen los equipos de competencia, y aquí se aprende por qué.
Paso 3 · La lógica de los dos sensores
Con un sensor a cada lado de la línea, hay cuatro combinaciones y solo tres comportamientos:
- Los dos en claro: la línea está en medio → avanzar recto.
- Izquierdo en negro: el robot se desvió a la derecha → girar a la izquierda.
- Derecho en negro: se desvió a la izquierda → girar a la derecha.
- Los dos en negro: cruce o línea muy ancha → seguir recto y revisar la pista.
Escribir esta tabla en el pizarrón antes de programar hace que el código salga casi solo.
Paso 4 · Montaje
Dos detalles mecánicos que deciden si funciona:
- Altura de los sensores: entre 5 y 10 mm del suelo. Más alto y captan luz ambiente; más bajo y rozan.
- Separación entre sensores: un poco más ancha que la línea. Si están muy juntos, el robot no detecta el desvío a tiempo.
Paso 5 · Calibrar la velocidad
Aquí llega la lección más valiosa. El primer impulso de todos es poner los motores al máximo, y el robot se sale en la primera curva. Bajar la velocidad hasta que complete la vuelta, y subirla poco a poco, enseña el compromiso entre rapidez y control mejor que cualquier explicación.
Fallos más comunes
- El robot gira al revés. Un motor está invertido: intercambia sus dos cables.
- Oscila mucho. Velocidad de giro demasiado alta o sensores muy juntos.
- Funciona en el salón y falla en otro lado. Falta recalibrar el umbral.
- Se detiene sin motivo. Casi siempre baterías bajas: los motores caen antes que el microcontrolador.
- Pierde la línea en curvas cerradas. Reduce velocidad o separa un poco los sensores.
Cómo ampliarlo
Cuando el robot ya da vueltas completas, el reto natural es hacerlo más rápido sin perder la línea. Ahí entra el control proporcional: en vez de girar siempre igual, girar en proporción a cuánto se desvió. Es la puerta de entrada al control PID y a la robótica de competencia.
Todo esto se puede probar primero en el simulador, y después armarlo con el Kit Constructor, que trae exactamente estos componentes.